Cómo fidelizar clientes de manicure y salón de uñas
Tu clienta vuelve cada dos o tres semanas, o no vuelve. El ciclo de la cita, la próxima reserva desde la silla, y un menú de premios que la hace elegirte otra vez.
El salón de uñas tiene algo que casi ningún negocio tiene: un ciclo. Las uñas crecen, el esmalte se levanta, y en dos o tres semanas la clienta necesita volver a algún lado. La pregunta es solo si vuelve contigo. Fidelizar aquí no es convencerla de gastar más; es no perder el turno que ya iba a hacerse.
El ciclo manda
Si una clienta viene cada tres semanas, son unas 17 visitas al año. Si pierdes una de cada tres por olvido o por una promoción de otro salón, perdiste casi seis citas de una sola persona. Multiplica por tus clientas regulares y ahí está la diferencia entre un mes bueno y uno flojo.
La próxima cita, desde la silla
El momento de agendar la siguiente visita es cuando la clienta se está mirando las manos recién hechas. «Nos vemos el 20 a la misma hora?» Es la herramienta más barata que existe y la que más salones dejan pasar. Si tienes su tarjeta de puntos abierta en ese momento, también ve cuánto le falta para su premio, y la fecha se agenda sola.
Puntos por servicio, con un menú
Cada servicio suma puntos según el monto. Los premios son servicios y extras que tú eliges, cada uno con su precio en puntos.
| Premio | Puntos | Cuándo llega |
|---|---|---|
| Un diseño en una uña | 50 | A la segunda o tercera visita |
| Masaje de manos | 120 | Unas 5 visitas |
| Un esmaltado | 250 | Unas 10 visitas |
| Manicure completo | 500 | Un año de clienta fiel |
Números sueltos, sin moneda: ajusta la escala a tus precios. El primer premio debe llegar rápido, en la segunda o tercera cita, porque ese es el momento en que la clienta decide si tú eres «su» salón o uno más.
Quien aplica el premio es la persona en caja, cuando la clienta lo pide. Así nunca hay confusión sobre qué incluye.
Fotos, con permiso
Un trabajo bien hecho es tu mejor anuncio, y la clienta suele querer la foto para ella. Pide permiso antes de publicarla y etiquétala solo si ella lo quiere. Una clienta que aparece en tu página vuelve, y trae a la amiga que preguntó dónde se hizo las uñas.
La relación es con la técnica
En uñas, la clienta es fiel a la persona antes que al salón. Eso es una fortaleza si la técnica se queda y un riesgo si se va. Que los puntos y el historial estén en la tarjeta del salón, no en la libreta de cada técnica, es lo que hace que la clienta siga siendo del negocio aunque cambie de manos.
Cómo se ve con Fielito
La clienta escanea el QR de la recepción y abre su tarjeta en el teléfono, sin bajar una app. En cada servicio escaneas su tarjeta y sumas los puntos del monto; ella ve su saldo y el menú de premios. Cuando quiere canjear, lo pide y la caja lo aplica. Hoy la tarjeta vive en el navegador del teléfono; Apple Wallet y Google Wallet vienen en camino. Un plan, US$29 al mes (US$49 el primer mes), clientas ilimitadas, sin contrato.
Pon el diseño gratis a la tercera visita y el esmaltado a las diez. Con eso la próxima cita ya tiene una razón además de las uñas: Crear mi tarjeta.
Haz que tus clientes vuelvan
Con Fielito tus clientes juntan puntos en una tarjeta que muestran al pagar, y los cambian por los premios de tu menú. US$49 el primer mes, luego US$29 al mes, sin contrato.
Crear mi tarjeta